C/ Barrameda, 86

Cómo afrontar nuevos retos

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Con la llegada de un nuevo año suelen llegar esos nuevos retos y cambios que todas las personas nos solemos proponer a principios de año. Seguro que tienes la experiencia de años pasados, donde has visto que al proponerte nuevos objetivos que alcanzar se han visto frustrados a corto plazo porque no has trabajo sobre ellos.  Si quieres desprenderte de esa emoción de frustración tenemos que comenzar a trabajar sobre cómo conseguirlos llevar hacia adelante teniendo en cuanta los sentimientos que muchas veces se generan a la hora de lograr nuestra meta.

En ocasiones se recurre a profesionales de la Psicología para conseguir lo que queremos, pero en muchas ocasiones las personas cuando se sientan delante de mí, porque otras personas se lo han aconsejado antes, me realizan esta pregunta:

¿Cómo me puede ayudar una Psicóloga a conseguir lo que me propongo?

Me gusta explicarles que acudir a un profesional de la Psicología no es buscar consejo, nuestra labor es dar herramientas para que esa  persona consiga lo que se propone.

A mi me gusta mucho utilizar metáforas en consulta y suelo poner el ejemplo de los dos escaladores. En una montaña estaría la persona que acude a consulta con sus dificultades y metas a conseguir y en la otra montaña estaría yo como profesional. La persona quiere llegar a la cima de la montaña para tener un estado de BIENESTAR, y yo debo de ir subiendo mi propia montaña para poder ver mejor la suya, ayudarle, orientarle en el camino y facilitarle herramientas, pero nunca subiré su montaña, lo tiene que hacer esa persona por sí misma. Ella tiene que ser la protagonista de sus cambios.

Pues esa es nuestra labor como profesionales de la Psicología, facilitar herramientas para que la persona suba su propia montaña, teniendo en cuenta que las situaciones de la vida en muchas ocasiones no las podemos cambiar y para alcanzar una meta a veces tenemos un duro camino que andar pero lo que podemos modificar en NUESTRA FORMA DE ENFRENTARNOS A ESAS SITUACIONES.

¿Cómo podemos aplicar este ejemplo de subir nuestra propia montaña a los nuevos retos que nos proponemos las personas para el año 2016?

Muchas personas al llegar un nuevo año nos planteamos diferentes objetivos o retos que nos gustaría conseguir: desde de dejar de fumar, perder peso, hacer más ejercicio, aprender inglés, etc….. Estas metas a modo general lo tienen varias personas en común.

Después cada persona en función de su vida, su personalidad y sus intereses se puede o no puede plantear sus propios retos u objetivos.

¿Para qué es importante plantearse nuevos retos?

Los nuevos retos nos hacen luchar por lo que queremos.  Usando esta pregunta de “¿Para qué?”, no lleva a la finalidad de por qué elegimos hacer según que cosas y no otras, nos lleva a una finalidad, nos traza el camino por el que podemos empezar a andar.

En ocasiones las personas entramos en una espiral donde reina el malestar y la angustia, porque vemos que determinadas cosas de nuestra vida no funcionan y no nos sentimos “felices”, como muchas personas  manifiestan en consulta.

Cuando analizamos aquello que no me funciona y me doy cuenta de lo que tengo qué hacer para conseguirlo, es el momento de plantearnos nuevos retos.

Me gusta aquí usar la metáfora de la persona dentro de un hoyo. Si yo me he metido dentro de un hoyo usando una pala, que eran una serie de conductas que no me han resultado beneficiosas, no puedo pretender salir del hoyo usando la misma pala y por lo tanto haciendo lo mismo que hacia antes, por que siempre se generaran el mismo sentimiento que es el malestar.

PARA SALIR DEL HOYO TENGO QUE plantearme nuevos retos afines a mi para conseguir mi propósito de bienestar.

¿Cómo hay que orientar los retos que nos plantemos?

Me gusta analizar con cada persona las diferentes áreas de su vida y os lo propongo a las personas que están leyendo este artículo AHORA, QUE ANALIZEN LAS DIFERENTES ÁREAS DE SU VIDA, a modo de ejemplo solemos utilizar el análisis de familia de origen (padres, hermanos, abuelos, etc), pareja, hijos/as, trabajo, religión, salud, ocio, etc. Lo primero que hacemos es ver qué importancia tiene para esa persona cada área de su vida, y le da un valor del 1 al 10, después lo que hacemos es ver cómo de consistente esta siendo la persona con ese valor que le he dado. Cómo ejemplo: si alguien le da a su pareja un nivel de importancia de 9 pero luego lo cuida a un nivel de 5, esto genera INSATISFACCIÓN, LA BALANZA ES DESEQUILIBRADA. Por lo que tenemos que empezar a plantearnos ¿Qué COSAS QUIERO YO HACER PARA CUIDAR MI RELACIÓN DE PAREJA A ESE NIVEL 10 QUE YO LE DOY?

Y es aquí cuando empezamos a plantearnos nuevos retos para conseguirlo: a modo de ejemplo podemos decir a nivel de pareja una serie de actividades que pueden ser positivas realizar:

  • Practicar una actividad lúdica juntos.
  • Comer y cenar sentados a la mesa los dos miembros de la pareja.
  • Irnos a la cama a la misma hora.
  • Etc.

Son pequeñas cosas que hemos dejado de hacer o no hacíamos, que valoramos importantes y que empiezo a incorporar a mi vida y a mi día a día.

Es de esta forma como soy consistente con mis valores a través de los nuevos retos que me planteo para el nuevo año, con las cosas que no funcionaban el año pasado.

¿Cómo podemos conseguir aquello que nos propongamos?

Siempre que acompaño a las personas para conseguir sus retos, les pido que “EMPIECEN POR ALGO TAN PEQUEÑO QUE NO PUEDAN DECIR QUE NO”. A modo de ejemplo, si mi reto este año es perder peso, lo que vamos a hacer es desgranar ese reto en otros más pequeños:

  • Lo primero y más necesario es plantearnos un peso realista y adecuado a nuestro índice de masa corporal.
  • Empezar a eliminar aquellos alimentos más perjudiciales para mi salud, y  aquí es cuando les propongo a las personas que más trabajo les cuesta “EMPEZAR POR ALGO TAN PEQUEÑO QUE NO PUEDAN NI DECIRSE A ELLOS MISMO QUE NO”.  En este caso, dejar de comprar las magdalenas de chocolate que tanto me gustan. Es algo tan pequeño que no me puedo decir que no, que está orientado a conseguir mi reto.

Esta fase es como subir una escalera, en la parte de arriba esta nuestra meta pero para poder llegar a conseguirla vamos a ir subiendo escalón a escalón.

¿Por qué para conseguir un objetivo es mejor dividirlo en reto más pequeños?

Porque cuando yo me pongo un reto pequeño, como el de las magdalenas, y veo que lo he conseguido se genera un estado de bienestar conmigo mismo/a y eso me hace más fuerte y me siento más competente, me veo con capacidad para conseguir lo que quiero, entones es más sencillo conseguir el siguiente paso o escalón, que puede ser eliminar toda la bollería de mi dieta. Es como avanzar por una escalera peldaño a peldaño, cuando subo uno se genera satisfacción y es más fácil luchar para el siguiente.

Tener en cuenta que durante el camino siempre surgen sentimientos encontrados, dificultades,  la famosa frase de “no tengo ganas o no me apetece”, pero tener siempre en mente una cosa: LA IMPORTANCIA QUE TIENE PARA VOSOTROS/AS CONSEGUIR AQUELLO QUE OS HABÉIS PROPUESTO.

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Sí tienes alguna sugerencia, comentario o duda, no dejes de escribirme a mi correo electrónico angelescalero@cop.es o rellenar el formulario que aparece a continuación y con gusto responderé.

María de los Ángeles Calero Serrano

Psicóloga Sanitaria, Perito Forense y Formadora Profesional

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